Montoro

Mañana sera tarde

Luego no, ahora mismo

CONSTITUCIÓN, LAICIDAD Y EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA

19/12/2006

Manifiesto del PSOE con motivo del XXVIII aniversario de la Constitución.

En el año 2006 España conmemora el XXVIII Aniversario de la Constitución de 1978 que, junto a la Constitución de 1931, representa la más alta plasmación en la historia del pueblo español de su voluntad de vivir en un régimen democrático. Se trata, como cada año, de un acontecimiento que debe llenar de orgullo y satisfacción a los españoles pues, no en vano, tras la quiebra del régimen republicano y con él, de la legitimidad democrática, el vivido desde la promulgación de la Constitución del 78, ha sido el único período constitucional de normalidad democrática y estabilidad política.

La nuestra es una Norma Fundamental cuya elaboración estuvo presidida por la voluntad de consenso, concordia y generosidad de todas las fuerzas políticas llamadas a representar a los ciudadanos en el año 1977 y, en cuya aprobación, jugó un papel esencial el entusiasmo de un pueblo, el español, ávido de libertad y democracia.
La Constitución de 1978 es una norma básica que garantiza el ejercicio en igualdad del amplio catálogo de derechos y libertades atribuido a los ciudadanos y que diseña un marco para la convivencia en paz asegurando la cohesión y la estabilidad política, social y económica del país.
Como pone de manifiesto el actual proceso de renovación de nuestro Estado autonómico, en dicho marco de convivencia diseñado por la Norma Fundamental española tiene cabida la articulación de la diversidad territorial que caracteriza a la España plural. Pero, además de dicha diversidad territorial, nuestra Norma básica sienta las bases para el desarrollo de otro tipo de diversidad: el que deriva del libre y plural ejercicio del derecho de libertad de conciencia de todos sus ciudadanos. En un momento como el actual, en el que el fenómeno migratorio está convirtiendo a la sociedad española en una sociedad multicultural, es preciso recordar y reafirmar el valor de un principio constitucional, el de Laicidad, cuya vigencia es esencial para que nos hallemos en grado de revalidar los ya veintiocho años de convivencia en libertad que han conducido a España a un estatus de progreso y estabilidad sin precedentes. Y ello porque la Laicidad se configura como un marco idóneo y una garantía de la libertad de conciencia donde tienen cabida todas las personas con independencia de sus ideas, creencias o convicciones y de su condición personal o social, siendo por ello requisito para la libertad y la igualdad.

Los fundamentalismos monoteístas o religiosos siembran fronteras entre los ciudadanos. La laicidad es el espacio de Integración. Sin laicidad no habrían nuevos derechos de ciudadanía, serían delitos civiles algunas libertades como la interrupción voluntaria del embarazo, el matrimonio entre personas del mismo sexo,… y dejarían de ser delitos el maltrato a la mujer, la ablación o la discriminación por razón de sexo. Sin laicidad sería difícil evitar la proliferación de conductas nada acordes con la formación de conciencias libres y críticas y con el cultivo de las virtudes cívicas.

Desde la laicidad se garantiza la convivencia de culturas, ideas y religiones sin subordinaciones ni preeminencia de creencias, sin imposiciones, sin mediatizar la voluntad ciudadana, sin subordinar la acción política de las Instituciones del Estado Social y Democrático de Derecho a ningún credo o jerarquía religiosa. La Laicidad
es garantía para desarrollar los derechos de ciudadanía ya que el Estado Democrático y la Ley, así como la soberanía, no obedecen a ningún orden preestablecido de rango superior, pues la única voluntad y soberanía es la de la ciudadanía.

Creemos que el respeto a todas las opciones que suscita la vida personal y social, el respeto de la discrepancia y de la diferencia y la apreciación de la riqueza de la
diversidad de concepciones y valoraciones son pilares esenciales del entendimiento democrático. Sin embargo, el cultivo del derecho de libertad de conciencia y la
autonomía moral, ideológica o religiosa de los individuos, debe conciliarse con la potenciación del mínimo común ético constitucionalmente consagrado integrado por el conjunto de valores que constituyen las señas de identidad del Estado Social y Democrático de Derecho: igualdad, libertad, justicia, pluralismo, dignidad de la persona y derechos fundamentales.

En una sociedad cada vez más plural en la que se hallan en circulación pluralidad de códigos éticos, fruto, entre otros factores, de la generalización de los movimientos migratorios, uno de los desafíos más importantes que se plantean a los poderes públicos tras veintiocho años de vigencia constitucional, es contribuir a la formación de “conciencias libres, activas y comprometidas” con el “mínimo común ético constitucional”, esto es, con el patrimonio común de valores constitucionalmente consagrado.

Y es en dicho marco donde el legislador democrático ha asumido la parte de responsabilidad que le corresponde incluyendo en la nueva Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, una materia que trata de dar cumplimiento al mandato constitucional de promocionar los valores que integran lo que el ilustre constitucionalista Francisco Tomás y Valiente dio en llamar “ideario educativo constitucional” recogido en el artículo 27.2 de la Norma Suprema. La Constitución española del 78 no diseña una enseñanza valorativamente neutral sino que hace pivotar el sistema educativo sobre el deber de trasmitir y promocionar el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales como el modo más adecuado para consolidar y perpetuar la vigencia del propio régimen constitucional y la convivencia de todos.

En el vigésimo octavo aniversario de la Constitución española de 1978, los socialistas queremos manifestar nuestro compromiso con el fomento inobjetable de la ciudadanía como eje de la democracia y por ello nos congratulamos de la creación de una nueva materia curricular que no hará sino fortalecer dicho valor.

http://montoro.cuadernosciudadanos.net/progresista/2006/12/19/constitucion-laicidad-y-educacion-para-la-ciudadan/
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LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD.

11/12/2006

En el estrecho arcén de una autopista alemana que lo llevaba a Nuremberg, un turista español de cuatro ruedas sufría el riesgo y la incertidumbre de una avería humeante. Estaba al borde del agobio cuando otro vehículo paisano se paró al rescate. Superado el trauma, a los postres del almuerzo con vistas al castillo, el averiado se quedó a media intención de invitar a sus socorristas por la sentencia de su mujer al oído: "No tienes por qué invitarlos. Si se pararon fue porque vieron que éramos españoles y tenían ganas de hablar con alguien". Así se inventan cada día mil versiones de una recurrente teoría de la relatividad. No la de Einstein, claro. Esta otra no tiene más fórmula que negarse a analizar la realidad, amparándose en el interés. Nada es verdad ni mentira porque todo depende de la intención de quien lo patrocina. O dicho de otro modo, no hay mejor manera de eludir el qué de cualquier algo que atascarse en el porqué de su padrinazgo. (Perdón por tan prosaico tabique de ripios).

Sin duda, esta teoría de la relatividad está entre las más dañinas para el interés público, a juzgar por la aplicación diaria que hacen de ella los protagonistas del juego político. Si ése critica esto es porque le interesa aquello; si aquel cuestiona lo nuevo es porque le beneficia lo viejo, y así, de oca a oca, yo acuso porque- Con este código, el valor de cada hecho no depende de su mérito o consecuencia, sino del nido de su causa; la razón de cada crítica no está en sus argumentos, sino en sus intenciones- que siempre serán ocultas y taimadas. Ya sea por "evidente" estrategia electoral, "clara" venganza política, "supuesto" manejo económico o "sospechosa" componenda social. Así podemos descartar de oficio cualquier discrepancia, a juego con nuestra conveniencia. Adjudicar intenciones dañinas a cualquier contrario es tarea fácil para la imaginación de quien lo necesita- Si las cuentas publicas se discuten, será por persecución vengativa y oportunismo político; si la inmigracion incontrolada se aguanta es porque ya está bien de demagogias; si cuestionamos el empleo es porque algunos lo duermen (con enredos) o lo asfixian (sin dinero); si se denuncia el estado economico del patronato jesus nazareno , será porque buscamos favorecer a algún arrendatario; si el urbanismo se denuncia , será por la mala urbanidad de los denunciantes- Nunca falta un condicionante que relativice el análisis de lo condicionado y nos exima de la reflexión y autocrítica; de buscar la verdad entre el zarandeo de las coartadas. Es mejor escudarse en las hipótesis de las intenciones que atenerse a la contundencia de los hechos. Y como consecuencia, en las polémicas y debates, cada opinión no se traduce en la elección de un discurso, sino en la opción por un bando.

Pero llega un momento en que lo único que importa es la verdad última: Montoro. Es de obligado cumplimiento para instituciones, partidos y colectivos sociales analizar los problemas, sopesar los proyectos, medir las ambiciones únicamente por sus valores o defectos, sin entrar en las razones de sus defensores, en los intereses de sus críticos o en la irresponsabilidad de los indiferentes; sin rebuscar propósitos ocultos, poderes recónditos o intereses emparentados para hacer de cada causa un ovillo.

Si esta ciudad sigue cultivando --como, por otra parte, lo hacen todas-- esta interesada teoría de la relatividad, lo más relativo que tendremos por delante será el futuro.

Artículo en su 90% de Francisco Luis Córdoba.(director del Córdoba)

(al igual que en el subcuaderno "los nuevos amos" aqui se transcribe un articulo de un periodista, sin animo de atribucion de su autoria ni plagio)

http://montoro.cuadernosciudadanos.net/progresista/2006/12/11/la-teoria-de-la-relatividad-1/
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LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD

11/12/2006

En el estrecho arcén de una autopista alemana que lo llevaba a Nuremberg, un turista español de cuatro ruedas sufría el riesgo y la incertidumbre de una avería humeante. Estaba al borde del agobio cuando otro vehículo paisano se paró al rescate. Superado el trauma, a los postres del almuerzo con vistas al castillo, el averiado se quedó a media intención de invitar a sus socorristas por la sentencia de su mujer al oído: "No tienes por qué invitarlos. Si se pararon fue porque vieron que éramos españoles y tenían ganas de hablar con alguien". Así se inventan cada día mil versiones de una recurrente teoría de la relatividad. No la de Einstein, claro. Esta otra no tiene más fórmula que negarse a analizar la realidad, amparándose en el interés. Nada es verdad ni mentira porque todo depende de la intención de quien lo patrocina. O dicho de otro modo, no hay mejor manera de eludir el qué de cualquier algo que atascarse en el porqué de su padrinazgo. (Perdón por tan prosaico tabique de ripios).

Sin duda, esta teoría de la relatividad está entre las más dañinas para el interés público, a juzgar por la aplicación diaria que hacen de ella los protagonistas del juego político. Si ése critica esto es porque le interesa aquello; si aquel cuestiona lo nuevo es porque le beneficia lo viejo, y así, de oca a oca, yo acuso porque- Con este código, el valor de cada hecho no depende de su mérito o consecuencia, sino del nido de su causa; la razón de cada crítica no está en sus argumentos, sino en sus intenciones- que siempre serán ocultas y taimadas. Ya sea por "evidente" estrategia electoral, "clara" venganza política, "supuesto" manejo económico o "sospechosa" componenda social. Así podemos descartar de oficio cualquier discrepancia, a juego con nuestra conveniencia. Adjudicar intenciones dañinas a cualquier contrario es tarea fácil para la imaginación de quien lo necesita- Si las cuentas publicas se discuten, será por persecución vengativa y oportunismo político; si la inmigracion incontrolada se aguanta es porque ya está bien de demagogias; si cuestionamos el empleo es porque algunos lo duermen (con enredos) o lo asfixian (sin dinero); si se denuncia el estado economico del patronato jesus nazareno , será porque buscamos favorecer a algún arrendatario; si el urbanismo se denuncia , será por la mala urbanidad de los denunciantes- Nunca falta un condicionante que relativice el análisis de lo condicionado y nos exima de la reflexión y autocrítica; de buscar la verdad entre el zarandeo de las coartadas. Es mejor escudarse en las hipótesis de las intenciones que atenerse a la contundencia de los hechos. Y como consecuencia, en las polémicas y debates, cada opinión no se traduce en la elección de un discurso, sino en la opción por un bando.

Pero llega un momento en que lo único que importa es la verdad última: Montoro. Es de obligado cumplimiento para instituciones, partidos y colectivos sociales analizar los problemas, sopesar los proyectos, medir las ambiciones únicamente por sus valores o defectos, sin entrar en las razones de sus defensores, en los intereses de sus críticos o en la irresponsabilidad de los indiferentes; sin rebuscar propósitos ocultos, poderes recónditos o intereses emparentados para hacer de cada causa un ovillo.

Si esta ciudad sigue cultivando --como, por otra parte, lo hacen todas-- esta interesada teoría de la relatividad, lo más relativo que tendremos por delante será el futuro.

Artículo en su 90% de Francisco Luis Córdoba.(director del Córdoba)

http://montoro.cuadernosciudadanos.net/progresista/2006/12/11/la-teoria-de-la-relatividad/
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NUESTROS NUEVOS AMOS.

04/12/2006

A los españoles nos destrozaron la vida reyes, aristócratas, curas y generales. Bajo su dominio discurrimos dando bandazos, de miseria en miseria y de navajazo en navajazo, a causa de la incultura y la brutalidad que impusieron unos y otros. Para ellos sólo fuimos carne de cañón, rebaño listo para el matadero o el paredón según las necesidades de cada momento. Situación a la que en absoluto fuimos ajenos, pues aquí nunca hubo inocentes. Nuestros reyes, nuestros curas y nuestros generales eran de la misma madre que nos parió. Españoles, a fin de cuentas, con corona, sotana o espada. Y todos, incluso los peores, murieron en la cama. Cada pueblo merece la historia y los gobernantes que tiene.

Ciertas cosas no han cambiado. Pasó el tiempo en que los reyes nos esquilmaban, los curas regían la vida familiar y social, y los generales nos hacían marcar el paso. Ahora vivimos en democracia. Pero sigue siendo el nuestro un esperpento fiel a las tradiciones. Contaminada de nosotros mismos, la democracia española es incompleta y sectaria. Ignora el respeto por el adversario; y la incultura, la ruindad insolidaria, la demagogia y la estupidez envenenan cuanto de noble hay en la vieja palabra. Seguimos siendo tan fieles a lo que somos, que a falta de reyes que nos desgobiernen, de curas que nos quemen o rijan nuestra vida, de generales que prohíban libros y nos fusilen al amanecer, hemos sabido dotarnos de una nueva casta que, acomodándola al tiempo en que vivimos, mantiene viva la vieja costumbre de chuparnos la sangre. Nos muerden los mismos perros infames, aunque con distintos nombres y collares. Si antes eran otros quienes fabricaban a su medida una España donde medrar y gobernar, hoy es la clase política la que ha ido organizándose el cortijo, transformándolo a su imagen y semejanza, según sus necesidades, sus ambiciones, sus bellacos pasteleos. Ésa es la nueva aristocracia española, encantada, además, de haberse conocido. No hay más que verlos con sus corbatas fosforito y su sonriente desvergüenza a mano derecha, con su inane gravedad de tontos solemnes a mano izquierda, con su ruin y bajuno descaro los nacionalistas, con su alelado vaivén mercenario los demás, siempre a ver cómo ponen la mano y lo que cae. Sin rubor y sin tasa.

En España, la de político debe de ser una de las escasas profesiones para la que no hace falta tener el bachillerato. Se pone de manifiesto en el continuo rizar el rizo, legislatura tras legislatura, de la mala educación, la ausencia de maneras y el desconocimiento de los principios elementales de la gramática, la sintaxis, los ciudadanos y ciudadanas, el lenguaje sexista o no sexista, la memoria histórica, la economía, el derecho, la ciencia, la diplomacia. Y encima de cantamañas, chulos. Osan pedir cuentas a la Justicia, a la Real Academia Española o a la de la Historia, a cualquier institución sabia, respetable y necesaria, por no plegarse a sus oportunismos, enjuagues y demagogias. Vivimos en pleno disparate. Cualquier paleto mierdecilla, cualquier leguleyo marrullero, son capaces de llevárselo todo por delante por un voto o una legislatura. Saben que nadie pide cuentas. Se atreven a todo porque todo lo ignoran, y porque le han cogido el tranquillo a la impunidad en este país miserable, cobarde, que nada exige a sus políticos pues nada se exige a sí mismo.

Nos han tomado perfectas las medidas, porque la incultura, la cobardía y la estupidez no están reñidas con la astucia. Hay imbéciles analfabetos con disposición natural a medrar y a sobrevivir, para quienes esta torpe y acomplejada España es el paraíso. Y así, tras la añada de políticos admirables que tanta esperanza nos dieron, ha tomado el relevo esta generación de trileros profesionales que no vivieron el franquismo, la clandestinidad ni la Transición, mediocres funcionarios de partido que tampoco han trabajado en su vida, ni tienen intención de hacerlo. Gente sin el menor vínculo con el mundo real que hay más allá de las siglas que los cobijan, autistas profesionales que sólo frecuentan a compadres y cómplices, nutriéndose de ellos y entre ellos. Salvo algunas escasas y dignísimas excepciones, la democracia española está infestada de una gentuza que en otros países o circunstancias jamás habría puesto sus sucias manos en el manejo de presupuestos o en la redacción de un estatuto. Pero ahí están ellos: oportunistas aupados por el negocio del pelotazo autonómico, poceros de la política. Los nuevos amos de España.

ARTURO PEREZ-REVERTE EN XL SEMANAL.

http://montoro.cuadernosciudadanos.net/progresista/2006/12/04/nuestros-nuevos-amos/
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POLITICAS PROGRESISTAS DE VIVIENDA.

10/11/2006

Durante los muchos años que ha gobernado un equipo de gobierno progresista en Montoro, se ha incentivado la construccion de viviendas para los sectores mas desfavorecidos: retamar, sor josefa artola, bastilla, barrio los topos.

Mas recientemente, y en un corto plazo se iniciado o se van a iniciar la construccion de viviendas en regimen de compraventa o alquiler para favorecer el acceso al derecho a una vivienda dinga de los montoreños mas desfavorecidos.

REHABILITACION DE VIVIENDAS.

Centenares de viviendas montoreñas han sido beneficiadas de ayudas economicas y tecnicas para mejorar su habitabilidad. Y con el area de Rehabilitacion, todo el Centro Historico,centenares de montoreños menos pudientes van a beneficiarse de ayudas.


EN FASE DE ENTREGA:

- 31 VIVIENDAS EN ALQUILER EN LA UA-4
- 78 VPO EN REALEJO

PROYECTADAS:

- 10 EN LA VAGUADA DE LA PALOMA
- 10 BARRIO DE SAN MIGUEL.
- 10 ANTIGUO MATADERO


Asi como la cantidad que se tienen previstas en todas las urbanizaciones en curso (10% del total)

¿Qué Ayuntamiento de Andalucía ha favorecido y va a favorecer tanto la construccion de viviendas sociales?

http://montoro.cuadernosciudadanos.net/progresista/2006/11/10/politicas-progresistas-de-vivienda/
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