Corbacho derrochó 16,6 millones en promocionar el Ministerio de Trabajo
Madrid.- La polémica campaña del Tesoro Público difundida durante los últimos días en el semanario británico The Economist no es la única estrategia publicitaria llevada a cabo por el ejecutivo socialista para tratar de contrarrestar los malos resultados derivados de su gestión política.
Sólo durante 2009, el Gobierno destinó cerca de 16,6 millones de euros en campañas institucionales del Ministerio de Trabajo e Inmigración. Los presupuestos crecieron en torno al 32% respecto a 2008, según se desprende del Plan de Publicidad y Comunicación Institucional correspondiente a 2009. Sin embargo, los resultados registrados por el ministerio de Celestino Corbacho son dramáticos. Todo apunta a que los próximos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al cuarto trimestre de 2009 arrojaron una tasa de paro del 18,5%. Esto supondría que en el último año se registraron cerca de un millón más de desempleados, lo que supone en torno a un millón de desempleados más que en el último trimestre de 2008.
Lejos de recortar costes, el ministerio de Trabajo sigue potenciando su actividad propagandística, pese a los cuatro millones de parados. Hace escasas semanas, el departamento de Corbacho convocó un concurso valorado en 3,6 millones de euros para la creación de una campaña que difunda las bondades de un pequeño portal llamado Redtrabaj@, encaminado a facilitar el empleo en la red. Campañas como “Todos diferentes. Todos necesarios” (lanzada en 2008 para fomentar la contratación de inmigrantes) han quedado en un mero ejercicio de dialéctica a juzgar por los datos del paro, que han generado conflictos sociales como sucede en la localidad de Vic.
El Gobierno tampoco ha querido escatimar en gastos a la hora de tratar de lavar su imagen fuera de nuestras fronteras. ¿Cómo? Con más campañas de publicidad. El Ejecutivo socialista ha respondido a las fuertes críticas vertidas por la prensa internacional en los últimos meses con el relanzamiento de una campaña del Tesoro Público en la que, paradójicamente, se anima a los inversores extranjeros a comprar deuda pública.
The Economist y The Wall Street Journal son algunos de los medios en los que el Tesoro Público, a través del Ministerio de Economía, ha insertado su campaña In Spain we trust, (“Confiamos en España”). El anuncio fue lanzado en 2008, cuando la economía española mantenía la máxima calificación crediticia. Hoy, el eslogan utilizado por el Tesoro sigue vigente, a pesar de que la crisis ha llevado a España a perder la triple AAA. Presupuestos El Ministerio de Economía y Hacienda desembolsó cerca de 1,1 millones de euros en campañas institucionales durante el año pasado. Sin embargo, los presupuestos para campañas comerciales de este mismo organismo fueron mucho más abultados.
Sólo el Tesoro Público cuenta con una inversión en acciones publicitarias comerciales próxima a los 10 millones de euros al año, según se desprende de los presupuestos publicados en el citado Plan de Publicidad y Comunicación Institucional correspondientes a 2009. Reparto desigual Eso sí, no todos los ministerios recibieron durante 2009 los mismos favores económicos que el departamento dirigido por Celestino Corbacho. El Gobierno recortó el gasto total en publicidad institucional un 19% en 2009, aunque se mostró especialmente generoso con algunos ministerios. Justicia, Igualdad y Administraciones Públicas fueron, además de Trabajo e Inmigración, los únicos departamentos que registraron incrementos de dos dígitos en sus partidas destinadas a publicidad institucional.
En el lado opuesto se encuentran los Ministerios de Educación, con un descenso del presupuesto del 41,7%; Vivienda, con un 47,7% menos; Sanidad y Consumo, con un 40,5% menos; o Ciencia e Innovación, con un 28,1% menos, entre otros. El montante total fijado por la Administración en campañas de autobombo rondó los 151,9 millones durante 2009. Más despilfarro Los costes de difusión de las campañas de publicidad del Ejecutivo socialista son sólo una parte de todos los gastos extra que están mermando las arcas públicas.
Un ejemplo de ello son los gastos derivados de la Presidencia española en la Unión Europea. Según los datos oficiales, los gastos ascenderán a medio millón de euros al día, lo que supone un 33% más que en la Presidencia de Aznar en 2002.La tasa de desempleo puede llegar al 21% este año, según Standard & Poor’s.










