Mis opiniones de la vida local

1. Como cristiano, el perdón.
Como humano, el recuerdo.
Como español, condenacion.
Contrasentido, no. El recuerdo de su alevosa muerte me conduce a la condenación de sus asesinos. Pero de mi corazón cristiano brota el milagro del perdón.
Junto a muchos más españoles he pedido por que su sangre fuera la última. No ha sido así. En cambio, su muerte, sirvió de campana de arrebato contra sus bandidos asesinos.
Libre-mente
(Gracias, Paco)
2. http://www.libertaddigital.com/suplementos/suple_mab_07/index.htm